Desde hace tiempo, las organizaciones humanitarias sostienen un debate muy animado, que trae consigo importantes implicaciones sociales. ¿Hasta qué punto debemos ayudar a los más desfavorecidos? ¿Hasta dónde llega la beneficencia y dónde comienza el camino de la integración social? ¿Acaso con nuestra actuación estamos perpetuando situaciones de pobreza, en lugar de paliarlas? ¿Cómo llevar a cabo una acción de auténtica integración social?
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domingo, septiembre 25, 2005
sábado, septiembre 03, 2005
Más allá de ver, juzgar y actuar: una nueva propuesta -2-
Después de la reflexión anterior, se podría proponer una metodología alternativa al ver, juzgar y actuar. Es la siguiente: escuchar, aceptar, amar.
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domingo, agosto 14, 2005
Más allá del ver, juzgar y actuar -1-
Ver, juzgar, actuar. Esta es la metodología de la revisión de vida empleada en muchos grupos y movimientos eclesiales en la actualidad. Es una forma de evaluar nuestra manera de vivir y estar en el mundo.
Si profundizamos en la dimensión teológica de la pedagogía cristiana, esta dinámica del ver, juzgar y actuar puede ser superada e incluso cuestionada, y se pueden buscar fórmulas con raíces cristianas más hondas.
Podemos ir más allá del ver, juzgar y actuar tomando las palabras de Jesús y el mismo Evangelio como guía en nuestra trayectoria espiritual.
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Si profundizamos en la dimensión teológica de la pedagogía cristiana, esta dinámica del ver, juzgar y actuar puede ser superada e incluso cuestionada, y se pueden buscar fórmulas con raíces cristianas más hondas.
Podemos ir más allá del ver, juzgar y actuar tomando las palabras de Jesús y el mismo Evangelio como guía en nuestra trayectoria espiritual.
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domingo, agosto 07, 2005
La virtud de la fortaleza
La tradición cristiana nos habla de cuatro virtudes cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza, a modo de brújulas que orientan nuestra existencia y nuestra forma de actuar. Esta vez reflexionaré sobre la virtud de la fortaleza, cómo cultivarla y cuáles son sus raíces auténticas.
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domingo, julio 31, 2005
La virtud del espacio
Los seres humanos somos espaciales. El espacio es el otro gran don de Dios, junto con el tiempo, que hemos recibido. Nuestro cuerpo ocupa un lugar. Necesitamos un espacio vital, vivimos en un lugar concreto y nos movemos en él. Todos necesitamos un lugar para estar, para vivir, un espacio que consideramos nuestro hogar, nuestro pueblo, nuestra tierra. El espacio configura nuestra realidad física. La virtud del espacio consiste en saber convertir el entorno que nos rodea en un espacio de bienestar. Para ello tenemos al mejor maestro, el mismo Dios. Sigue
sábado, julio 16, 2005
¿Hablando se entiende la gente?
Hablando se entiende la gente. En medio de un clima político y social muy agitado, esta frase resuena continuamente y se toma como referencia y remedio a todos los males de intolerancia, obcecación y agresividad que aquejan a nuestra sociedad. Si por hablar entendemos un diálogo a dos partes, creo que la frase es muy acertada. Pero tengo la impresión de que esto no es así en la realidad. La gente habla, discute, se manifiesta, denuncia, proclama, protesta... Todo el mundo habla y se expresa, y nadie se entiende. Sigue
sábado, junio 18, 2005
¿Amor para siempre?
Estamos culminando la primavera, y el amor es un tema que llena la calle, la publicidad y hasta las páginas de los periódicos. ¿Existe el amor eterno? Muchos niegan que sea así. Incluso los estudios científicos sugieren que el amor apasionado del enamoramiento y de los recién casados es caduco, y que dura como mucho entre dos y cuatro años, antes de caer en la rutina. ¿Puede durar el amor para siempre? Sigue
domingo, junio 12, 2005
Liberalismo extremo
El extremo del liberalismo no es tanto el tráfico de capital y de productos, sino el uso y consideración de los seres humanos como simples objetos de consumo o bienes de los cuales podemos disponer a nuestro arbitrio.
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lunes, mayo 30, 2005

"... en medio de la guerra y la muerte, aún hay algo más hermoso. La vida se abre camino siempre, como las flores que brotan de las ruinas o los narcisos que florecen sobre la nieve".
Posted by Hello
domingo, mayo 29, 2005
Auténtico feminismo
“Mientras haya ministerios, institutos o departamentos gubernamentales de la mujer, está claro que la situación de las mujeres en el mundo no ha llegado a un equilibrio. ¿Dónde se ha visto un ministerio o un “instituto del hombre”? Es cierto. Parece que el varón ya tiene su lugar en el mundo y la mujer aún lucha por conseguir el suyo. Pero en esta pugna corremos el riesgo de enzarzarnos en discusiones superficiales y perder de vista aspectos más profundos y reales.
La mujer no necesita encontrar su lugar en el mundo, ¡ya lo tiene! Es un lugar insustituíble, valioso y necesario. El problema está en que el lugar de la mujer no es socialmente valorado como el del hombre, por motivos históricos y culturales que conviene revisar. Sigue
La mujer no necesita encontrar su lugar en el mundo, ¡ya lo tiene! Es un lugar insustituíble, valioso y necesario. El problema está en que el lugar de la mujer no es socialmente valorado como el del hombre, por motivos históricos y culturales que conviene revisar. Sigue
miércoles, mayo 25, 2005
la mujer nueva 3
La amistad es la clave
Desmitifiquemos algunos conceptos. Me refiero a toda la literatura sobre las "cosas de hombres" y "cosas de mujeres". Si somos amigos, podemos hablar de manera franca y abierta. Al fin y al cabo, somos seres humanos, con unas diferencias fisiológicas y psíquicas, llamados a cohabitar el planeta. Sigue
Desmitifiquemos algunos conceptos. Me refiero a toda la literatura sobre las "cosas de hombres" y "cosas de mujeres". Si somos amigos, podemos hablar de manera franca y abierta. Al fin y al cabo, somos seres humanos, con unas diferencias fisiológicas y psíquicas, llamados a cohabitar el planeta. Sigue
sábado, mayo 14, 2005
La mujer nueva -2-
Liberarse de viejos hábitos
La mujer tiene un papel fundamental en la creación de una sociedad equilibrada, donde el varón también encuentre su lugar. La nueva mujer que emerge se libera de cánones y de tabúes, pero no se entiende sin su cooperación con el hombre. Esta mujer nueva deja de exigir al hombre que sea superhombre y pide, en cambio, un trato natural, de igual a igual. Pero también tiene un reto: superar su complejo de mujer fatal, que aparenta sumisión pero que en realidad controla y manipula la situación. Esta ha sido la forma en que las mujeres han ejercido su poder durante siglos. Dominar bajo mano, con mentalidad de esclava rebelde y seductora, es un patrón que se ha repetido innumerables veces. ¿Podemos liberarnos de él?
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La mujer tiene un papel fundamental en la creación de una sociedad equilibrada, donde el varón también encuentre su lugar. La nueva mujer que emerge se libera de cánones y de tabúes, pero no se entiende sin su cooperación con el hombre. Esta mujer nueva deja de exigir al hombre que sea superhombre y pide, en cambio, un trato natural, de igual a igual. Pero también tiene un reto: superar su complejo de mujer fatal, que aparenta sumisión pero que en realidad controla y manipula la situación. Esta ha sido la forma en que las mujeres han ejercido su poder durante siglos. Dominar bajo mano, con mentalidad de esclava rebelde y seductora, es un patrón que se ha repetido innumerables veces. ¿Podemos liberarnos de él?
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La mujer nueva -1-
Un nuevo feminismo
El feminismo ha pasado por diferentes etapas a lo largo de los últimos siglos de historia. A medida que la mujer ha ido ganando terreno en derechos, dignidad y oportunidades, esta corriente ha ido evolucionando y se ha diversificado en los países desarrollados. Una de las tendencias de las últimas décadas es el llamado neofeminismo o feminismo místico, propulsada especialmente por la norteamericana Betty Friedan. Esta corriente, cada vez más extendida, cuestiona la validez del modelo de "supermujer" que hemos adoptado las mujeres occidentales de las últimas generaciones. También reflexiona sobre el papel del hombre. Si la mujer ha tenido que luchar para encontrar su lugar en la sociedad, tal vez el hombre también tiene que encontrar el suyo, que no es el de "superhombre", como ha venido siendo con demasiada frecuencia.
Este nuevo feminismo apuesta por una postura de reconciliación y acercamiento mutuo entre el hombre y la mujer. El hombre también ha vivido sujeto a la presión de su papel dominante y es ahora cuando debe encontrar su lugar, una vez la mujer parece que ha encontrado el suyo. Así como la mujer ha podido desplegarse en su creatividad y en su potencial profesional y humano fuera del hogar, el hombre debe poder desarrollar su vertiente humana, emocional y sensible. La realidad cotidiana nos muestra que esta tendencia es una realidad imparable. Cada vez más hombres disfrutan siendo padres, cuidadores, esposos, amigos, y sienten que estos aspectos de su vida, lejos de debilitar su identidad, la refuerzan y la enriquecen.
sábado, abril 30, 2005
Sobre el fanatismo, la religión y el laicismo
Algunas leyes restrictivas amenazan gravemente los derechos preciosos de creencia, expresión y libertad religiosa. ¿Por qué la religión tiene que relegarse al ámbito privado cuando ideologías y corrientes filosóficas diversas son divulgadas públicamente sin reserva? ¿Acaso la religión es más peligrosa que ciertas ideologías? Considero que los nacionalismos radicales, por ejemplo, son y han demostrado históricamente ser tan amenazadores como el fundamentalismo religioso.
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domingo, abril 24, 2005
Iglesia y Mujer
Para muchas personas, el hecho que la mujer no pueda ser ordenada sacerdote en la Iglesia católica produce rechazo e indignación. Si en los ámbitos social y laboral la mujer ha accedido a lugares que tradicionalmente estaban reservados al varón, ¿por qué no va a poder hacerlo en la Iglesia?
No sé si algún día la Iglesia admitirá la ordenación sacerdotal de las mujeres. Pero de lo que estoy convencida es de que, para vivir plenamente nuestra vocación cristiana las mujeres no necesitamos ser ordenadas. ¿Por qué?
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No sé si algún día la Iglesia admitirá la ordenación sacerdotal de las mujeres. Pero de lo que estoy convencida es de que, para vivir plenamente nuestra vocación cristiana las mujeres no necesitamos ser ordenadas. ¿Por qué?
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domingo, abril 17, 2005
Bioética y mentiras
Aprobar una ley para favorecer los intereses económicos y políticos de ciertos grupos es grave, pero aún más grave es disfrazar esa ley con tintes humanitarios, tales como la salud y la calidad de vida humana. Esto es lo que parece esconderse tras la nueva ley de reproducción asistida, que asegura, dicen, que determinadas enfermedades se podrán combatir o evitar mediante el uso de células madre embrionarias, y que, entre otras cosas, permite el uso indiscriminado y sin límite de los embriones "sobrantes" en los procesos de reproducción asistida.
Se nos dice que las células madre embrionarias son la panacea para el tratamiento de muchas enfermedades, cuando los científicos saben que, hasta el momento, nada demuestra que sea así. Hasta ahora, la investigación con dichas células no ha dado ningún resultado positivo ni se ha traducido en ninguna terapia de éxito. Son células altamente inestables que pueden provocar diversas alteraciones y tumores. ¡Esto no se nos explica a los ciudadanos! En cambio, las células madre de un adulto sí han dado buenos resultados y, al tratarse de cultivos del mismo paciente, no producen rechazo en su cuerpo ni reacciones indeseadas.
Los ciudadanos necesitamos ser bien informados, con exactitud y rigor científico, y no engañados vilmente. Los políticos no dan toda la información, o la dan de manera sesgada y parcial, para obtener una opinión pública favorable a su gobierno. La opinión de una gran masa engañada y manipulada. Juegan con los sentimientos y las esperanzas de muchas familias poco informadas o ignorantes de la realidad, para buscar apoyo a unas leyes que, en realidad, favorecen sus intereses solapados.
La nueva ley de reproducción asistida pone en evidencia una realidad: existen muchos embriones sobrantes, congelados y acumulados en hospitales y centros sanitarios. ¿Qué hacer con ellos? Sin duda, la mayoría no serán utilizados para curar o prevenir enfermedades. ¿Para qué otros fines pueden ser utilizados? No es necesario pensar mucho... Pero, a buen seguro, hay grandes sumas de dinero en juego.
(Entrevista en el programa Ultimas Preguntas, de TV2, a M. Dolores Vila Coro, directora de la Cátedra de Bioética de la UNESCO, domingo 17 de abril 2005)
Se nos dice que las células madre embrionarias son la panacea para el tratamiento de muchas enfermedades, cuando los científicos saben que, hasta el momento, nada demuestra que sea así. Hasta ahora, la investigación con dichas células no ha dado ningún resultado positivo ni se ha traducido en ninguna terapia de éxito. Son células altamente inestables que pueden provocar diversas alteraciones y tumores. ¡Esto no se nos explica a los ciudadanos! En cambio, las células madre de un adulto sí han dado buenos resultados y, al tratarse de cultivos del mismo paciente, no producen rechazo en su cuerpo ni reacciones indeseadas.
Los ciudadanos necesitamos ser bien informados, con exactitud y rigor científico, y no engañados vilmente. Los políticos no dan toda la información, o la dan de manera sesgada y parcial, para obtener una opinión pública favorable a su gobierno. La opinión de una gran masa engañada y manipulada. Juegan con los sentimientos y las esperanzas de muchas familias poco informadas o ignorantes de la realidad, para buscar apoyo a unas leyes que, en realidad, favorecen sus intereses solapados.
La nueva ley de reproducción asistida pone en evidencia una realidad: existen muchos embriones sobrantes, congelados y acumulados en hospitales y centros sanitarios. ¿Qué hacer con ellos? Sin duda, la mayoría no serán utilizados para curar o prevenir enfermedades. ¿Para qué otros fines pueden ser utilizados? No es necesario pensar mucho... Pero, a buen seguro, hay grandes sumas de dinero en juego.
(Entrevista en el programa Ultimas Preguntas, de TV2, a M. Dolores Vila Coro, directora de la Cátedra de Bioética de la UNESCO, domingo 17 de abril 2005)
sábado, abril 16, 2005
Democracia y religión
La democracia y la política solas no son suficientes para garantizar los derechos humanos y el estado del bienestar.
La religión ofrece valores humanos necesarios para la sociedad. Cristianismo y socialismo deberían ser aliados en su defensa de los más débiles y desfavorecidos y en su oposición al capitalismo salvaje que ignora a la persona como a tal, convirtiéndola en objeto de consumo.
Para el Cristianismo, lo sagrado es el ser humano.
Es una frivolidad que tanto la Iglesia como los partidos utilicen las cuestiones morales como caballo de batalla. Hay cuestiones sociales mucho más importantes a resolver que se desplazan, para distraer la atención pública hacia temas como el matrimonio gay o la adopción por parte de parejas homosexuales. ¿Qué gobierno aborda de manera seria el paro, la inmigración, la violencia o el preocupante fracaso de la educación entre los jóvenes? La nimia diferencia entre las políticas de unos y otros partidos convierte los temas "morales" en su único toque distintivo y propagandístico (como ha ocurrido en Estados Unidos).
La Iglesia no debe interferir ni querer dominar el mundo político y social. Sí debe proponer valores que favorecen la dignidad del ser humano y contribuyen a crear una sociedad con criterio, con capacidad solidaria y atención a los más débiles.
(Ver pliego "Guerras de Laicidad", de la revista Vida Nueva nº 2425, por J. Mª Mardones, investigador del Instituto de Filosofía del CSIC, Madrid)
La religión ofrece valores humanos necesarios para la sociedad. Cristianismo y socialismo deberían ser aliados en su defensa de los más débiles y desfavorecidos y en su oposición al capitalismo salvaje que ignora a la persona como a tal, convirtiéndola en objeto de consumo.
Para el Cristianismo, lo sagrado es el ser humano.
Es una frivolidad que tanto la Iglesia como los partidos utilicen las cuestiones morales como caballo de batalla. Hay cuestiones sociales mucho más importantes a resolver que se desplazan, para distraer la atención pública hacia temas como el matrimonio gay o la adopción por parte de parejas homosexuales. ¿Qué gobierno aborda de manera seria el paro, la inmigración, la violencia o el preocupante fracaso de la educación entre los jóvenes? La nimia diferencia entre las políticas de unos y otros partidos convierte los temas "morales" en su único toque distintivo y propagandístico (como ha ocurrido en Estados Unidos).
La Iglesia no debe interferir ni querer dominar el mundo político y social. Sí debe proponer valores que favorecen la dignidad del ser humano y contribuyen a crear una sociedad con criterio, con capacidad solidaria y atención a los más débiles.
(Ver pliego "Guerras de Laicidad", de la revista Vida Nueva nº 2425, por J. Mª Mardones, investigador del Instituto de Filosofía del CSIC, Madrid)
viernes, abril 15, 2005
La dignidad de la mujer
La dignidad de la mujer se fundamenta en un hecho básico: su existencia como ser humano. Todo ser humano tiene dignidad, desde un bebé hasta un anciano. Hombres, mujeres, niños... todos somos igual de dignos y merecemos el mismo respeto. A lo largo de la historia de la humanidad no siempre se ha reconocido la misma dignidad a todas las personas. Actualmente, en los países de Occidente se reconoce la igualdad en dignidad de todas las personas humanas, aunque en la práctica no siempre es así.
La dignidad parte de considerar a toda persona sagrada, única y valiosa. Las mujeres, como los hombres, no somos dignas por ser de uno u otro género, sino por existir. Tenemos dignidad por lo que somos, no por lo que tenemos.
Todo individuo tiene diferentes dimensiones en su existencia. Podríamos hablar de cuatro: el cuerpo, la mente, las emociones –que popularmente llamamos el “corazón”- y la dimensión espiritual. La dignidad de la persona debe alcanzar estas cuatro dimensiones para que su vida sea realmente completa.
¿Qué significa dignidad? Se podría decir que es algo como el honor, el respeto, la consideración. Pero una persona puede ser digna aunque los demás no le brinden este honor: la dignidad significa respeto por uno mismo. Cuando una persona se sabe valiosa, digna de ser respetada y valorada, se comporta con dignidad. La dignidad va acompañada de una autoestima justa y equilibrada. Por dignidad, no vamos a consentir caer en actitudes mezquinas y vergonzosas, ni vamos a despreciarnos y a maltratarnos a nosotras mismas. Por dignidad, la persona supera la autocompasión y la pereza, se levanta y sigue su camino pese a los obstáculos.
Vamos a hablar de la dignidad de la mujer en sus cuatro dimensiones: la física o corporal, la intelectual, la emocional y la espiritual.
La dignidad parte de considerar a toda persona sagrada, única y valiosa. Las mujeres, como los hombres, no somos dignas por ser de uno u otro género, sino por existir. Tenemos dignidad por lo que somos, no por lo que tenemos.
Todo individuo tiene diferentes dimensiones en su existencia. Podríamos hablar de cuatro: el cuerpo, la mente, las emociones –que popularmente llamamos el “corazón”- y la dimensión espiritual. La dignidad de la persona debe alcanzar estas cuatro dimensiones para que su vida sea realmente completa.
¿Qué significa dignidad? Se podría decir que es algo como el honor, el respeto, la consideración. Pero una persona puede ser digna aunque los demás no le brinden este honor: la dignidad significa respeto por uno mismo. Cuando una persona se sabe valiosa, digna de ser respetada y valorada, se comporta con dignidad. La dignidad va acompañada de una autoestima justa y equilibrada. Por dignidad, no vamos a consentir caer en actitudes mezquinas y vergonzosas, ni vamos a despreciarnos y a maltratarnos a nosotras mismas. Por dignidad, la persona supera la autocompasión y la pereza, se levanta y sigue su camino pese a los obstáculos.
Vamos a hablar de la dignidad de la mujer en sus cuatro dimensiones: la física o corporal, la intelectual, la emocional y la espiritual.
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